A Matilda Francisca
por Luis Zúñiga S.
¿Sabrás hija mía nuestros nombres
y lo que cada uno de ellos significa?
¿Sabrás del sufrimiento del hombre
que tu corazón purifica?
¿Sabrás, hija mía, del llanto
que aún nuestras almas derraman?
¿Sabrás acaso del quebranto?
¿Sabrás de aquellos que te aman?
¿Sabrás acaso, mi Matilda,
pequeño gran milagro en nuestras vidas,
que fueron más de 27 minutos
de nuestra historia compartida;
que fueron casi nueve meses
en el vientre de Paulina?
¿Sabrás que por ti nos revelamos
al sin sentido de la vida?
¿Sabrás, mi pequeñita amada,
cómo marcaste mis días?
¿Sabrás de estas palabras?
¿Sabrás por que te llamas francisca?
Sí, lo sabes, es cierto;
me lo dijiste en tu partida,
esa noche en mis brazos,
aferrándonos a una despedida.
Bastó una sola mirada,
un suspiro, una caricia.
Mi avecilla pasajera
de todas la más sencillas.
Naciste para morir,
Aquella noche de fantasía.
pues tu nacimiento fue muerte.
Y tu muerte, Matilda, tu vida...
____________________________________
VISITEN
